El abogado de Diego Torres, socio de chanchullos con Urdangarín, ha sido el causante del nuevo aldabanazo a Juan Carlos, que sigue
con muletas, con el elefante pegado al trasero y sin levantar cabeza en la prensa ni en la opinión pública.
con muletas, con el elefante pegado al trasero y sin levantar cabeza en la prensa ni en la opinión pública.Hoy, El Pais y El Mundo nos develan como en el 2007, cuando Iñaki Urdangarín ya había sido enchufado en Telefónica, su residencia se hallaba en Washington y, según decían, había abandonado Noós, el Rey medió en los negocios "valencianos" a favor de Urdangarin y de su ahora socio acusica y bocazas.
No sé si a la Casa Real española la ha mirado un tuerto o somo nosotros los que hemos mirado demasiados años hacia otro lado, pero al espectáculo que estamos asistiendo desde hace meses protagonizado por yernos, nueras, reyes y nietos es vergonzoso y vergonzante. Sólo me veo capaz de salvar a la Reina, la única que ha estabo siempre en su papel y ha aguantado lo indecible, claro que justo para eso fue preparada.














