La semana pasada, dos jóvenes españoles, un chico y una chica, saltaron a los titulares de los medios de comunicación por sus logros profesionales. Ella había encontrado trabajo. Él había sido elegido como el mejor científico joven del año en Europa en su campo.
Ella es una periodista licenciada el año pasado y 'Miss Baleares 2009'.
Él es un físico que ha desarrollado parte de su investigación en el acelerador de partículas LHC de Ginebra.
Uno de ellos cobrará al año por su trabajo unos 50.000 euros más dietas.
El otro iba a ganar unos 33.000 euros anuales, pero no lo ha conseguido ya que le han denegado la beca y las plazas han sido otorgadas a gente con más experiencia, y se supone, enchufe.
Los nombres que se esconden tras estas descripciones son Diego Martínez Santos y Verónica Hernández.
Él saltó a los medios porque el mismo día que recibió el premio europeo se le notificó que quedaba excluido del programa Ramón y Cajal para recuperar cerebros españoles en el extranjero.
Ella ha visto como sus fotografías del certamen de Miss Baleares acompañaban a la noticia sobre su incorporación como cargo de confianza al equipo de José Ramón Bauzá, presidente de las Islas Baleares.
Ella ha visto como sus fotografías del certamen de Miss Baleares acompañaban a la noticia sobre su incorporación como cargo de confianza al equipo de José Ramón Bauzá, presidente de las Islas Baleares.
Hernández será la que gane los 50.000 euros más dietas, Martínez no.
Martínez, como decenas o centenares de científicos como él, se verá obligado a eso que la ministra de Empleo, Fátima Báñez, llama “movilidad exterior”, es decir, irse -en su caso volver- al extranjero a la búsqueda de una salida profesional que su país, sumido en una crisis económica -y de principios- brutal, no le ofrece.
Hernández no necesitará irse, ha aprendido que es ser mucho mejor 'miss' y asesora-palmera de un político que científica; y eso sin necesidad de pasar por GH, cosa que la honra.
Nota: No pretendo desmerecer la valía de la miss periodista, pero no tengo la menor duda de que, dentro de la profesión, habían personas muchas más 'experimentadas' que ella. Exactamente lo mismo que le han dicho a él para no concederle la beca. Si la falta de experiencia vale para uno, vale para ambos.
¡Y no comparemos trayectorias políticas, con o sin dedo, que eso está muy feo!

























