... un partido político que abogaba por el ahorro y nos decía a los españoles que teníamos que apretarnos el cinturón, que las cosas estaban "mu malas" por culpa del anterior gobierno, que era malo y rojo a rabiar.
Un día se murió un señor muy facha él, pero "padre" de la Constitución, y los miembros de su partido se fueron muy compungidos, llorosos y de luto riguroso a darle cristiana sepultura, pero como ya se dice que "el muerto al hoyo y el vivo al bollo, y estos son muy costumbristas... Tras dejar el hoyo repleto, se fueron a llenar el hueco que tenían en el estómago; por aquello también de que "las penas con pan son menos penas"; pero pan, pan... hubo poco.
Los tristes y apesadumbrados políticos eligieron un conocido restaurante gallego sito en la plaza de María Pita y allí se fueron el presidente central, la vicepresidenta, el ministro de justicia, las ministras "Anas", toda clase de ministros, la alcaldesa de la capital, su marido el expresidente, presidentas autonómicas, y alcaldes y delegados varios en Galicia, vamos todos los de la foto, y se pusieron... madre como se pusieron... ¡Se pusieron ciegos de marisco y del vino que eligió, por supuesto, el "expresidente" "mejor" que ha tenido este país! Que por algo sigue mandando un web...
Hasta ahí todo correcto -o no-, pero llegó la hora de pagar y... ¿quién pago?... ¿"El partido de los trabajadores"?... ¿Ellos de forma PPersonal?... ¡No señores, les dijeron que enviasen la factura a la Diputación Provincial! Es decir directa al pesebrismo político que mantenemos entre todos los españoles.
Como veréis se coje antes a un mentiroso que a un cojo y a un sinvergüenza antes que a un mentiroso.
¡Que asco me dan!, lo reconozco.