Hoy, Raúl del Pozo pone contra la pared al PP en su artículo publicado en "El Mundo". El periodista dice haber visto los recibís de los supuestos pagos en negro de Bárcenas, el extesorero del partido imputado en la Gürtel. Eso sí, al parecer ninguno firmado por Mariano Rajoy, lo que no significa ni que haya ni que no haya cobrado dinero.
Todos los altos cargos del PP, menos José María Aznar, asegura el periodista, cobraron sobresueldos en negro del partido cuando el PP llegó al Gobierno. Asegura Raúl del Pozo que ha visto 'hojas' en los que aparecían escritos “cantidades y nombres que harían estremecer al Gobierno y al aparato productivo”.
Según el periodista, le fueron mostrados talones de hasta nueve millones de pesetas: ”Observo -dice del Pozo- en las recaudaciones de 1989 talones junto a grandes empresarios de la distribución, del vino, de la construcción, estrellas de radio o directivos de comunicación que han cambiado en estos años de compañía”. Y añade que le han confirmado que quien llevaba los sobres no era Bárcenas, sino alguien por encima de él, que regalaba a alguno de los jefes una caja de Montecristo. “Veo una empresa fantasma, tapadera, supuestamente para hacer zanjas, realmente una empresa del PP para el trasvase de donativos y chanchullos”, escribe Del Pozo en su artículo.
Al final del mismo acaba explicando que Bárcenas está "cabreadísimo" por que el partido le ha dejado colgado y no ha sido capaz de solucionar el caso a través de la Fiscalía. “No quiere ser el Torres del PP, un felón, un traidor, después de 30 años de lealtad al partido. Ha aguantado durante cuatro años una carga que no le corresponde. Sólo tiene un problema con la Hacienda Pública porque los que decidieron sobre donaciones y sobresueldos fueron los políticos; los gerentes cobraban los donativos con testigos. Por supuesto, Luis conserva algunos recibí muy significativos"; y avisa del Pozo que la mujer de Bárcenas, Rosalía, también imputada en la Gürtel, es muy “brava” y hará cualquier cosa por su marido. “No pongo la mano por mi marido, pongo la cabeza. Si le pasa algo, acabaré con quien tenga que acabar”, dice que suele decir la susodicha.
Queda advertido el PP y que vaya con ojo que Correa también quiere abrir el pico.



























