A primeros de Diciembre de 2012, los medios publicaban que tras poco más de un año dedicado de manera independiente al mundo financiero, José María Aznar Botella, hijo del expresidente del Gobierno, José María Aznar, y de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, había conseguido asociarse con uno de los mayores fondos de inversión del mercado: el hedge fund Cerberus, uno de los fondos buitre más importantes de la City londinense.
La relación entre José María Aznar Botella y Cerberus se había estado desarrollando a lo largo de todo el 2012, pero en esa fecha quedó 'asociado' de forma permanente.
Cerberus llevaba varios años sobrevolando España en busca de inversiones a precios de saldo. A pesar del tiempo empleado, sólo había logrado hacer un par de adquisiciones: 100 oficinas de Bankia junto a Drago Capital y la deuda de Santander en Nueva Rumasa.
Este año, con nuevo Gobierno del PP, los cambios regulatorios y las exigencias de Bruselas han madurado el contexto, propiciando oportunidades para comprar hipotecas morosas, adjudicados, deuda corporativa o carteras de financiación al consumo. En definitiva, gran parte del negocio que aglutina el 'banco malo'.
Este mes de septiembre ha visto los frutos de tan magna 'asociación' y ha conseguido un buen pelotazo y, como no, gracias a Bankia quien ha cedido por un precio de entre 40 y 90 millones la gestión de su negocio inmobiliario a una empresa del grupo Cerberus Capital Management, una operación por la que la entidad externalizará 457 empleos, según ha informado la entidad nacionalizada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Los contratos firmados contemplan la cesión de la gestión de un volumen superior a los 12.200 millones de euros brutos de activos inmobiliarios y de parte de la deuda derivada de préstamos a promotores que figuran en el balance del grupo BFA-Bankia.
Además, dicha empresa del grupo Cerberus asumirá la gestión de los activos transferidos a terceros, tanto inmuebles como préstamos promotor, que actualmente gestiona Bankia y que suponen más de 36.600 millones de euros brutos.
El pueblo pagando, los morosos desahuciados, los preferentistas estafados pero... ¡Los negocios del listísimo hijo de don Josemari y de sus socios prosiguen, como no, en o con Bankia!
Legal será, no digo lo contario; ¿oportuno o ético?... vosotros diréis.






























