He intentado pasar del tema, hablar de naranjas de la China o de Cataluña, pero los titulares y la campaña cavernaria desatada el mismo día 11 me lo impiden. La presión bajará, siempre sucede lo mismo, pero en estos momentos la catalonofobia está desatada, aunque aquí sigamos tan tranquilos.
Este año la piedra de toque ha sido un reportaje sobre los chavales que asistieron a la Diada y la criminalización de TV3 que resulta ser la eterna culpable de los males de Cataluña y, sobre todo, de adoctrinarnos día si y día también. Menos mal que yo no la veo, si no pensaría que me han comido el coco o 'm’hi begut l’enteniment'.
Mezclar niños y política nunca me ha gustado, ni me ha parecido correcto pero, como... la ley electoral española no permite votar a los menores de 18 años, entiendo que el uso de los niños en la política es un intento más que vergonzoso de manipulación informativa. Debido a esto, hoy no pondré ilustraciones de niños con banderas catalanes o españolas, si no jóvenes mayores de edad radicalizando sobre un conflicto que nos crean desde fuera de estas tierras. Aclarado esto, sigamos.
La polémica suscitada por la aparición de menores en un reportaje sobre la Via Catalana del informativo infantil del canal 33, InfoK, de TV3, tiene más que ver con el conflicto político abierto a partir de los planteamientos soberanistas en Catalunya que por una renovada preocupación por la protección de los más pequeños de la casa. Ya que los más críticos con la cadena autonómica también han utilizado a menores en sus reportajes, pero entonces todo era correcto y estaba en orden. Veamos algunos ejemplos:
En TVE, televisión pública, han aparecido niños dando su inocente opinión sobre la unidad de España y el Rey.
Canales privados como Intereconomía o 13TV han sacado más de una vez a niños que han acudido al desfile de las Fuerzas Armadas en Madrid con motivo de la festividad del 12 de Octubre. Los menores entonces han elogiado sin pudor el papel del ejército a favor de la unidad de España.
TeleMadrid, otra televisión pública, y en la desaparecida televisión de El Mundo también aparecieron niños para opinar sobre cuestiones como el aborto. Fue en ocasión de la manifestación contra la Ley del Aborto en Madrid que tuvo lugar en marzo de 2009.
En los reportajes de estos cuatro medios de comunicación -dos privados y dos públicos, que ahora denuncian las argucias manipuladoras de 'Info K'-, aparecieron muchos niños que acudieron a la protesta acompañando a sus padres y los reporteros no dudaron en recabar sus opiniones a favor, en este caso, del derecho a la vida, de la unidad de España o sobre la figura del Rey.
Ya se sabe, si se pregunta a los niños, ellos exponen su visión de España, Cataluña o del tema que sea repitiendo lo que escuchan en casa. No hay más.
Vistos estos y otros ejemplos, el debate sobre el uso político de los niños debería ampliarse a TODAS las televisiones y sobre TODOS los temas. Y ni siquiera se deberían emitir esas falsas imágenes del político de turno haciendo carantoñas o a un niño o cogiéndolo en brazos.
Ya sabemos que el debate actual es más político que de protección a la infancia y desde fuentes judiciales, se asegura que ninguno de estos comportamientos vulnera la Ley del Menor porque los niños actúan siempre -en el caso de TV3 y en los otros- con el consentimiento de sus padres, pero el rédito político y la manipulación cavernaria está, en estos días, a la orden del día.
Como colofón a tanto despropósito y distinta vara de medir, sirva la gran entrevista que hizo anoche Telemadrid al falangista Velarde en la que aseguró que "Cataluña es un lastre para la economía de España" y que por algo "Espartero tuvo que bombardear Barcelona". Obvio el comentario al respecto porque queda claro lo que le contestaría al 'lastre' falangista de Velarde. Lastre... ¡lo que hay que aguantar!...
Traducción: "m’hi begut l’enteniment" = "he perdido el entendimiento"