Han pasado ya casi seis meses desde que Escal UGS, la empresa controlada por ACS -Florentino Perez-, comenzase a inyectar, el 11 de septiembre, gas en el almacén del Castor, desencadenando la avalancha de pequeños terremotos -550 seísmos en un mes- que afectaron a Castellón y a Tarragona y que provocaron el cierre temporal de la instalación.
Son tantas las posibilidades de que la reapertura del Castor y la inyección de gas en el reservorio vuelvan a provocar terremotos que el sector del gas asume ya que la instalación cerrará definitivamente.
"Sería muy arriesgado para el PP prestarse a asumir la responsabilidad política de la reapertura de un almacén que provocase nuevos terremotos, cuando además su entrada en funcionamiento no es necesaria para el sistema ni lo será en la próxima década", ha señalado una fuente del sector.
¿Y si no era necesario por qué se permitió?... ¿Más pelotazos 'PP-floren-timos'?...
"Sería muy arriesgado para el PP prestarse a asumir la responsabilidad política de la reapertura de un almacén que provocase nuevos terremotos, cuando además su entrada en funcionamiento no es necesaria para el sistema ni lo será en la próxima década", ha señalado una fuente del sector.
¿Y si no era necesario por qué se permitió?... ¿Más pelotazos 'PP-floren-timos'?...
Sobre la mesa del ministro Soria ya existe una posible solución -con precedente en España, aunque con fondo distinto-, que permitiría el cierre definitivo de la instalación sin que el Estado tenga que asumir el pago de los casi 1.500 millones de euros que ha costado su construcción y que debería abonar en concepto de compensación a Escal por el cese de su actividad. ¿Y cual es esa solución?...
Es lo que algunos ejecutivos del sector gasista han denominado la "vía Lemóniz"; es decir que Soria y Florentino Pérez podrían estar negociando un acuerdo que estableciese una moratoria por la que el promotor de la instalación desistiría de su explotación a cambio de recibir, de forma diferida -bonito palabro pepero- durante los próximos 25 años, la indemnización acordada.
El pago se haría a través de un pequeño porcentaje mensual con cargo al recibo del gas, casi imperceptible para el cliente -¿...?-, como ya se hizo en tiempos de Felipe González, nada más llegar al poder.
En 1982, Gonzalez paralizó de los ambiciosos programas de desarrollo de la energía nuclear puestos en marcha en la dictadura al calor del desarrollismo de la década de los 60, y se paralizaron las obras en 7 centrales ya proyectadas, una de ellas, de las más avanzadas, estaba en Lemóniz (Vizcaya).
Claro que en el caso de Lemoniz estaba 'ETA' y los votantes del PSOE que no querían la energía nuclar y en el caso Castor está el 'OTO'. Pequeña diferencia.
Como siempre los negocios fallidos de estos tiriteros amantes de los pelotazos y siempre protegidos por el gobierno los acabamos pagando el pueblo, que 'pá eso estamos'. ¡Tiene webs la cosa!...
































