Ya les pudo decir el Rey que trabajar si pero beneficiarse de su estatus, no. Si el Marichalero se lució chupando de todos lados, este lo ha superado con creces y va a acabar hasta en los tribunales.
¡Y mirad, que me caía bien el tio! Los había visto, a él y a la Infanta Cristina, varias veces por Barcelona y me parecían tan normalitos, cercanos y "majetes"... Y majetes pueden seguir siéndolo, pero chupópteros también.

Enterarme hoy de que, en sólo CUATRO AÑOS, los Duques de Palma, por medio de sus empresas, adquirieron bienes por valor de casi 7,3 MILLONES DE EUROS me ha dejado patidifusa.
Un palacete en el exclusivo y pijísimo barrio barcelonés de Pedralbes, cinco pisos en Palma, uno en Terrasa -será para el servicio-, una veintena de parkings, etc... Todo esto durante el cuatrienio de esplendor de Instituto Nóos que captó 5,8 millones de la Generalitat valenciana (Camps) y el Govern balear (Matas).
Además de estas productivas relaciones peperas, el Instito Nóos también facturó 698.707 euros, por labores de asesoría de comunicación, a la Sgae de Bautista, asesoró -cobrando- al Valencia y al Villareal, y todo ello envuelto en un entramado financiero de facturas falsas y compensaciones extrañas para pagar el mínimo de impuestos, vamos lo que tantas veces hemos oídos en los últimos tiempos: sospecha de corrupción, malversación de fondos, fraude y cohecho.
¡Y lo que nos falta por descubrir!... Esto va a ser peor que un culebrón venezolano.
No me extraña que los enviasen a Washington con cargo a Telefónica y tampoco me extraña que el Rey se pegue un castañazo en su casa al oír estas noticias que dejan a su familia a la altura del betún.














